
Hace 50 años, Dorita e Isaac empezaron Con Amor con una convicción clara: crear prendas para los más chicos, hechas con cuidado y dedicación.
De los primeros enteritos en Cashmilon y Dralon a la amplia línea que hoy acompaña cada etapa de la infancia, crecimos sin perder nuestra esencia. Cada enterito tejido, cada mantilla, llevaba algo más que hilado: llevaba dedicación y familia.
Hoy continúo este proyecto familiar como segunda generación y como papá de tres hijos, renovando el mismo compromiso: hacer cada prenda como si fuera para los nuestros.
50 años después, seguimos trabajando con la misma calidad y el mismo amor que nos dio nombre.
Gracias a quiénes nos acompañaron en este camino y a quienes siguen eligiéndonos cada temporada. Lo mejor de nuestra historia es todo lo que todavía nos queda por crear.
Acompañennos a descubrirlo!
Diego Companeetz